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Lila Tirando a Violeta
Uruguay
2022
Desire Path
Beats irregulares, hi-hats diluidos, un pulso extraño que nos lleva a un paisaje digital introspectivo pero atravesado por los afectos. Los cantos de pájaros, casi espectrales, irrumpen como señales de un afuera que insiste en entrar en este paisaje cargado de sensibilidad.
El álbum funciona como un statement sobre los horizontes que se abrían en el mundo post pandémico del 2022: la emergencia de producciones desde Latinoamérica y la afirmación del lugar íntimo desde el que Lila se para como productora. Los primeros cinco temas, con colaboraciones de Nicola Cruz y Loris, invitan tanto al baile como a explorar los caminos rotos del deseo, con una automatización constante de filtros y efectos que hace que todo se mueva constantemente. Es inquietante y polirrítmico.
El interludio actúa como un puente entre esa primera invitación al deseo y la exploración más colectiva y desde la furia que encarna la segunda parte del disco, en la que la productora trabaja con Verraco o Merca Bae. Publicado por NAAFI, se inscribe en una apuesta sónica que suele etiquetarse con pereza como “electrónica latinoamericana” o “latin club”, pero que en realidad propone una estética luminosa y fracturada desde la cual dialogar con altura con tradiciones globales de techno, ambient o post-club.
Escucharla es entrar en un paisaje emocional que nace en el Sur global y se proyecta hacia el mundo, íntimo en su gesto pero profundamente colectivo en su resonancia.