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DISCOS SUDACAS
DEL PRIMER ¼ DE SIGLO
Para conmemorar este primer cuarto de siglo, invitamos a 8 colaboradores sudacas a montar una lista de
25 discos de música electrónica latinoamericana que consideramos fundamentales dentro de este periodo de experimentación artística.
Y aunque han querido excluirnos de este relato, en América Latina hemos sido protagonistas de esa historia. A lo largo y ancho del continente nacieron proyectos que, desde la sensibilidad del sur global, miraron hacia el futuro y llevaron la música electrónica a nuevos territorios.
Para conmemorar este primer cuarto de siglo, montamos una lista de 25 discos de música electrónica latinoamericana (con la permanente duda sobre qué implica realmente ser latinoamericano) que consideramos fundamentales dentro de este periodo.
Somos conscientes de que esta es una labor que puede resultar arbitraria y sesgada. Aún así, quisimos ser lo más amplixs posibles en nuestra mirada, que desde la interdisciplinariedad y la diversidad cultural pudiéramos considerar a obras que cruzan géneros y contextos distintos, ayudándonos a descentralizar este listado.
Por eso nos acompañamos de un equipo de ocho colaboradorxs, personas que desde la promoción, la producción, la ingeniería, el periodismo o el djing han sido parte activa de esta historia. Colombia, Chile, Argentina, República Dominicana y Brasil son los puntos cardinales desde los cuales observamos el panorama que nos llevó a definir esta lista.
Quedan por fuera muchísimos artistas y discos que han impactado y transformado el pulso de este primer cuarto de siglo (el aporte ha sido tan amplio que 25 espacios se quedan muy cortos). Por eso es importante aclarar que esto no es un top. Numerar como si se tratara de una competencia no es nuestro objetivo. Tampoco son necesariamente los discos más populares: seguramente encontrarán nombres que nunca antes habían escuchado. Muchas veces las transformaciones más radicales han surgido de artistas a quienes la historia institucionalizada del género, construida desde la mirada comercial y reduccionista del norte global, les ha negado su lugar.
Lo que aquí consideramos es aquello que ha resonado con mayor fuerza en la sensibilidad de quienes colaboraron en este ejercicio. Y por eso es un listado honesto y distinto de lo que encontrarán en los otros muchos que se publican para esta época del año.
Pueden encontrar las reseñas completas, links a la música y los perfiles de quienes construimos este listado en nuestro nuevo sitio web www.Discotica.com (que será hogar de nuevos proyectos del 2026).
Gracias a Mística, Valesuchi, Cope, Seph, Luisa, Gorio, Felipe, Rixi, Ritornelo, EL MAMU y Didacta por hacerlo posible.
Gustavo Cerati
Argentina
2002
Siempre es Hoy
A finales de 2002 apareció Siempre es hoy, su tercer álbum. De toda su discografía, este es el que concede mayor protagonismo a los métodos de producción electrónica, hasta el punto de convertirse en un álbum de trip hop (como una continuación de Bocanada), aunque con un giro pop marcadamente dosmilero, animado, colorido, sustentado en melodías pegadizas y percusiones imponentes. Desde el inicio, Cerati sienta las bases con un loop ternario al que se suman platos y bombos fuera de tiempo, que eventualmente confluyen para abrir paso a “Cosas Imposibles”, una de las canciones más destacables del disco. Los pasajes más frescos y sublimes provienen precisamente del uso de instrumentos electrónicos, como el diálogo entre el sintetizador etéreo y el punteo de guitarra en “Señales Luminosas”, la explosión pirotécnica tras el primer coro de “Vivo” o la sensualidad rítmica atravesada por ráfagas de samples de “No Te Creo”.
En conjunto, las diecisiete canciones de este trabajo de estudio funcionan como una fotografía fiel de la etapa más experimental de Cerati. No solo condensan los aprendizajes derivados de los proyectos electrónicos mencionados al inicio, sino que también evidencian su versatilidad y su capacidad para moldear los instrumentos, dejando una huella sonora inconfundible.
Escrito por:
Juan Pablo Galán _Ritornelo
Miranda!
Argentina
2002
Es Mentira
En “Horóscopo”, “Ven” y “Casualidad” las sinfonías con violines electrónicos y loops burbujeantes experimentan llegando a un dreamy pop que seguimos encontrando 24 años después en artistas como Addison Rae y Erika De Casier. Miranda! crea también atmósferas electro crudas con sonidos ochenteros en “Romix” y “Tu Juego“, siguen con “Agua”, una canción que podría caber en un set de DJ Mantra: liquid drum n bass que contiene el romance característico de la banda argentina.
Escuchar Es Mentira es una puerta a la movida electrónica que respondió a años de rock latinoamericano, a la búsqueda de lentitud e introspección, de experimentar con texturas que ya habían iniciado otros álbumes como Bocanada de Gustavo Cerati. Podríamos decir incluso que Miranda! hizo este álbum en 2025 y no había duda: al día de hoy sonaría igual de fresco e innovador. Una joya.
Escrito por:
Valentina Mejía _Mística
Ricardo Villalobos
Chile
2003
Alcachofa
Escrito por:
Sebastián Galante _Seph
Nacional Electrónica
Cuba
2006
Mouse Music
En el episodio de Cuba entré a la electroacústica de la región y encontré experimentación muy de avanzada para su momento, con equipación soviética y acompañado por el laboratorio de sonido de Juan Blanco, pionero del género en la isla. Durante esa misma investigación di con un nombre que al día de hoy me sigue pareciendo un misterio, pues está en streaming su obra pero no he logrado contactar ni saber nada más de su autor. Mouse Music es un disco de, posiblemente, mi la rama a la que me siento más afín dentro de la música electrónica: la electrónica tremendamente digital, realizada exclusivamente con software y programada para extender las emociones de quien las secuencia.
Hay que hacer una aclaración: este álbum fue realizado por alguien que vivió su juventud durante el Periodo Especial (1990-1993), uno de los momentos más oscuros en la historia reciente de la isla, y fue hasta el año 2006 que salió a la luz, año que Fidel le cede el poder a Raúl, su hermano.
Musicalmente comienza con una ingenuidad propia de los sonidos 8-bit, lograda con sintetizadores FM, y a través de su frialdad te va llevando a pasajes cada vez más modulados, oscuros y, sobre todo, humanos. Es en este ejercicio de contarte su vida a través de música realizada con el ratón del computador —mouse music— que el autor narra en bits todos los detalles que retratan las dificultades de habitar la isla, al igual que la potencia musical y herencia de la misma.
Cada tantos momentos, ese álbum me recuerda que no necesito más equipos ni nada para contar mi historia personal a través de ondas sinusoidales y secuenciadores. Cuerpo de trabajo inspirador.
Escrito por:
Gregorio Hernández _dj +1
Javiera Mena
Chile
2006
Esquemas Juveniles
Escrito por:
Valentina Montalvo _Valesuchi
Renato Cohen
Brasil
2009
Sixteen Billion Drum Kicks
Con sambas matemáticos como "Cosmic Man" y dancefloor tools como "Pontapé Jazz", el álbum es una de las perlas de la música eletrônica brasileira. Renato Cohen, en ese disco, puso Brasil en el mapa del techno y del house mundial luego de la primera ola en lograr éxito internacionalmente —el drum'n'bass— a la vez que vislumbraba nuevas posibilidades del minimal de Gui Boratto al hi-NRG o bass descompasado de los 2020.
Escrito por:
Felipe Maia
Don Omar
Puerto Rico
2009
iDon
iDon (2009) es un álbum que cruzó los límites impuestos: experimenta con rap, R&B, funk carioca, blues, balada, pop, hindustánica, mambo, jazz y más. Es una muestra multigénero con un beat de reguetón que muta ajustándose a cada ambiciosa propuesta sin perder la coherencia. Pasamos de “Blue Zone” (junto a “Virtual Diva” de las canciones más reconocidas), un tema con cadencias clásicas que confluyen con claps que van marcando el ritmo, una melodía que salta de sinte en sinte a “Ciao Bella“, una balada más cercana a un R&B melodioso de Mariah Carey, con pocos elementos bien juntados, en la que el Don desnuda su vulnerabilidad con una voz bella y con amplio registro. Después de la emotividad nos vamos al medio oriente: flautas milenarias con samples de voces en lenguas indescifrables, todo con un beat 4/4. La seguidilla de “How We Roll” y “Galactic Blues” también emulan un viaje al pasado de músicas afro: barras de rap y después un sample sincopado de jazz que regresa siempre al presente, al perreo.
Este álbum es una muestra de qué sucede cuando hay una sed de no desear el futuro, sino de crearlo; una muestra de esto es la canción de cierre, “Virtual Diva Remix”, un mambo-perreo sci-fi. Don Omar creó su propio mundo electro latino en 11 canciones que mezclan tradición, actualidad y que hacen un statement claro: el reguetón es un género incasillable que contiene herencia mundial. Una obra que sirve como mapa de guía para lo que pasó y lo que muchos reguetoneros siguen buscando (y que no logran que les salga igual de bien).
Escrito por:
Valentina Mejía _Mística
Matias Aguayo
Chile
2009
Ay ay ay
Cómeme para siempre <3
Escrito por:
Valentina Montalvo _Valesuchi
De Juepuchas
Colombia
2009
Ser De Juepuchas Varios Años
Ser de Juepuchas Varios Años, el primer trabajo de estudio del grupo bogotano De Juepuchas, busca condensar en 19 cortes —que funcionan como una sola narrativa— la idiosincrasia bogotana de inicios de siglo a través de paisajes sonoros que inundaban la capital, desde las salas de nuestras casas hasta el moderno edificio de cristal en la calle 45.
Este álbum es un maravilloso ejercicio de sampleo en el que sonidos cotidianos como rondas infantiles y fragmentos sonoros que hoy llamaríamos memes se reconfiguran por completo e integran un sonido influenciado por el breakbeat, pero auténticamente capitalino. A lo largo de sus cuarenta y pico de minutos, el álbum nos arrolla con una oleada constante de referencias a la radio, la televisión, la cultura pop y las noticias, situando al escucha en un momento histórico no solo de Colombia, sino del mundo, donde todo era más analógico, palpable y juguetón.
Escrito por:
Juan Diego _Mamanché
Odisea
Chile
2010
Odisea
Aquí el germen de una firma de autor inconfundible: artesanía pop avasalladora (“Cabros”), la figura de los Andes como ente que acecha y guarda memoria de dolores históricos (“Nuestra Casa de Violencia”), y una pluma filosa que apunta al corazón de la corrupción y la impunidad institucional (“Casa Latina”). Sus obsesiones por el funk afroamericano e íconos de la vida nocturna como Grace Jones están a flor de piel en “Una Nueva Vida”, donde bajos grooveros, cantos distorsionados de aves tropicales y dramáticos arreglos de violín plantean música disco para una sociedad distópica. Intrigado por el trance y trascendencia que sólo se alcanza en medio de una sudorosa pista de baile, “Batalla de Santiago” es una travesía de casi 10 minutos donde la cacofonía de sirenas y cláxones se mezcla con percusiones y bronces que evocan Motown pero que en conjunto producen un paranoico efecto de nocturnidad metropolitana. Y hasta en la onírica balada, “¿Los Gatitos Hermanos Se Reconocen Después de Años?”, olas de sintetizadores psicodélicos que fácilmente podrían ser confundidos por MGMT arrastran consigo melancolía de la nueva adultez, meditando sobre cómo el ritmo imparable de la ciudad inevitablemente nos separa de las personas que amamos.
Odisea captura a Álex Anwandter en el momento más astuto y juguetón de su carrera hasta la fecha; crítico sin recaer en cinismos, y experimental sin abandonar su sobrenatural habilidad para hacernos bailar y llorar.
Escrito por:
Richard Villegas _Songmess
Nicolas Jaar
Chile
2011
Space is Only Noise
Sin embargo, Space Is Only Noise fue la carta de presentación al mundo de un Nicolas Jaar de 20 años, que tomó referencias diversas y las moldeó de una forma tan personal que terminaron convirtiéndose en un sonido propio. Es una obra difícil de etiquetar, pero extrañamente familiar en muchos sentidos. Puede ser downtempo, ambient, jazz o hip hop, y al mismo tiempo no es ninguna de esas cosas. Es experimental, pero cómoda.
No era la primera vez que un artista chileno se sumergía en esta búsqueda por lo desconocido, pues en su tiempo fue una de las escenas más experimentales del continente con trabajos tan primarios como los del músico José Vicente Asuar, o el de figuras que influenciaron directamente a Jaar como Ricardo Villalobos. Aún así, este disco fue un ejercicio que se arriesgó a desdibujar la línea entre lo acústico y lo electrónico, entre la convencionalidad del techno y los territorios menos habitados de la música electrónica, volviéndose una inspiración para generaciones posteriores de artistas con la misma curiosidad.
Escrito por:
Santiago Castillo _Sacro
Juana Molina
Argentina
2013
Wed 21
A lo largo de sus 12 temas desfilan capas de ambientación senoidal, pequeñas melodías ásperas y ferales, y la potente voz de Juana moldeada con diversos efectos. Los matices construidos a punta de síntesis son tan ricos que pasan por los susurros fantasmagóricos de “El Oso de la Guarda”, la excentricidad juguetona de “Wed 21”, hasta la melancolía tenue de “Lo Decidí Yo”. Curiosamente, las guitarras y los bajos adoptan riffs y patrones breves que parecen emular un trance instrumental propio del techno, incluso coqueteando por momentos con el krautrock, como ocurre en “Ay, No Se Ofendan”.
Un disco magnífico que, a través de voz y máquinas, remite a la voluntad de contar con sonido del Radiophonic Workshop de la BBC y el espíritu de bandas como Stereolab y Broadcast (te extrañamos, Trish), pero lo hace desde una propuesta más bailable y cadenciosa.
Escrito por:
Juan Pablo Galán _Ritornelo
Siete Catorce
México
2013
EP2
Con una estética minimalista donde no existe ni una sola percusión mal ubicada, Siete Catorce crea arquitecturas sonoras que van desde lo simple pero efectivo de cortes como “Roche Dos” y “Flor de Lirio”, hasta intrincadas composiciones rítmicas como en el final de “Éter”. El diseño sonoro termina de hilar un contrastante discurso musical: pads con armonías posminimalistas, glitches, texturas psicodélicas y wobbles conviven todos con una elocuencia casi inexplicable.
Si la frase “bailando triste” tuviera una versión de cumbia experimental, esta sería una excelente definición musical.